LAS MUJERES

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EL   RECONOCIMIENTO  A  LAS  MUJERES

EL RECONOCIMIENTO A TODAS LAS MUJERES

EL RECONOCIMIENTO A TODAS LAS MUJERES

RECONOCIMIENTO A LAS MUJERES
Todavía resonaba en sus oídos las palabras que escuchó de boca de su maestro de yoga y de la vida: “Quiero manifestar mi reconocimiento a todas las mujeres que con su trabajo y sacrificio silencioso, sostienen los Pilares Emocionales de la Tierra.  De ellas nacemos y como madres, son las únicas capaces de dar por nosotros la vida. Nos cuidan cuando estamos  enfermos y velan nuestros sueños. Siempre están ahí para ampararnos en la tristeza y la desesperación. Siempre están ahí para darnos refugio en su corazón.

Refugiada en el rincón, cabizbaja, recordó aquellas palabras de su maestro y el tortuoso camino que la condujo hacia el divorcio con su marido. Toda ruptura es un trauma y la suya no fue una excepción, porque se mezclaron sentimientos de afecto y de rechazo. En su caso, hubo más maltrato psicológico que físico, y así el amor que le tuvo una vez, se le fue muriendo cada noche. Por eso, empezó a evitarle en la cama con diferentes excusas: si no era una migraña, era una otitis, un lumbago, una jaqueca o un desarreglo menstrual. Se hizo una experta en diversas clases de enfermedades que consultaba en una enciclopedia médica y se aprendía los síntomas para dar más verosimilitud a sus dolencias. ¡Ya no le aguantaba más! El tipo seguía la teoría freudiana de pensar primero en él, después en su yo, para acabar por venerar a su superyó, por lo que no había espacio para los demás. Si antes le hubiese conocido mejor, le habría quitado de la cabeza la idea de formar una familia, pues desde el principio, ella tuvo que hacer de padre y madre. Con sorna, él decía que a los hijos los debían educar las mujeres, que para eso los habían parido, y que los hombres eran los que tenían que salir de casa a trabajar. Le resultó difícil aceptar que su esposa ejerciese  de profesora de niños invidentes. Su relación de pareja sobrevivía en la rutina de lo cotidiano, en esa sensación de avanzar empujada por la inercia del principio

Ella fue perdiendo el amor, el cariño y el deseo por Kin, y para disuadir a su marido de mantener relaciones íntimas, se enfundaba para dormir un pijama que parecía un traje de submarinista con múltiples cremalleras y capucha, tan difícil de quitar como de poner. Las primeras noches, él se cansó de buscarle la piel hasta acabar derrotado en el intento. Después, le preguntaba con guasa antes de que saliera del baño:

—¡Princesa de los mares…! ¿Ya te has puesto el traje de buzo?

—Sí, cariño, es que tengo muchísimo frío —le respondía con poca convicción.

Un sábado, el tipo ardía de deseo, la libido le quemaba las entrañas, pero se quedó roque en su enésimo intento por desnudarla. Se despertó de madrugada. Al verla vestida con el traje de buceo, al que solo le faltaban las aletas, el cinturón de lastre y la escafandra, se levantó con sigilo, llenó la bañera de agua fría y cubitos de hielo del congelador. Con suma delicadeza cogió a su esposa en brazos, la llevó al cuarto de baño y tras alzarla hasta el techo como una ofrenda a la diosa Venus, la dejó caer de golpe en la bañera y bramó: «¡Buzo al agua…!».

Del tremendo susto, ella lanzó un terrible grito de pánico que recorrió la columna vertebral de la noche.

EL VALOR DE LAS MUJERES

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Fragmento de la novela: QUIERO TOMAR REFUGIO EN TU CORAZÓN de Álex de Sande. Si queréis leer más o adquirir la obra, podéis visitar la página web: www.alexdesande.com

EL VALOR DE LAS MUJERES

El divorcio fue una liberación. No iba a consentir nunca más las humillaciones ni los maltratos físicos ni psicológicos de ningún hombre. Con dignidad iba a criar a su hija sin tener que arrastrarse ante nadie. Por eso, debía sacar fuerzas de flaqueza para resistir y continuar luchando sin desfallecer. Las paredes de la habitación y las del resto del piso estaban pintadas de color gris, a gusto de su exmarido. Ahora le parecían tan asfixiantes como los muros de una cárcel y quizá lo eran, porque se sentía prisionera de una realidad agobiante que no la dejaba salir. Por eso, había empezado a empapelarlas con folios en blanco, como si fueran ventanitas en las que escribía frases que le ayudaban a levantar el ánimo y a desahogarse, porque sabía que el rencor y el odio que se guardan dentro acaban por carcomer el alma. Volvió a leer las palabras que escribió con el coraje, el dolor y la mucha rabia acumulada de las mujeres que nunca se rinden antes de la batalla: «Hay personas que empiezan a morir en vida. Otras están muertas y aún no lo saben. La putrefacción es sutil y rauda. Algunos, al sentir el olor a cadaverina, se embalsaman, pero ya es tarde, pues empiezan a pudrirse por dentro, siendo el corazón lo primero que devoran los gusanos.»

MUJERES LUCHADORAS

MUJERES LUCHADORAS

MUJERES LUCHADORAS

MUJERES   LUCHADORAS

Silvia replicó con la fuerza y la vehemencia de las mujeres luchadoras:

—Perdona que te lo diga, pero creo que tu peor enemigo eres tú mismo. Si tienes confianza en ti, puedes hacer como Arquímedes, tomar un punto de apoyo, una palanca, y mover el mundo.

La gente aplaudió a rabiar. Era como un combate de boxeo dialéctico a diez asaltos, que ganaría el que tuviese más fe en sí mismo. Ella le dijo a Lucía que no pensaba tirar la toalla, porque ese tipo se la pisaría y después tendría que lavarla. Tristán, como buen púgil, volvió a la carga:

—Esas son historias de idealistas. Leyendas de tontos y crédulos. Vendedores de ilusiones, que como el humo se va con el aire. El sistema está acabado y nosotros con él.

Era casi inútil debatir con aquel alicaído individuo que se había desahuciado a sí mismo. Ella intentaba trasmitirle cierto espíritu de superación personal, de no rendirse antes de tiempo. Con el ánimo que la caracterizaba perseveró al decirle:

—Cuando uno cae debe levantarse enseguida, como si rebotase, pues si está demasiado tiempo en el suelo, puede que alguien le pase por encima, y lo peor de todo es que conduzca una apisonadora. —Con estas palabras hizo saltar una carcajada entre los presentes. Y sentenció con una frase anónima que leyó en el muro de una casa, a cuyos dueños iban a desahuciar:

—Mientras no te rindas… no estás derrotada.

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LA MUJER DE LAS MARIPOSAS

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Fragmento de la novela: QUIERO TOMAR REFUGIO EN TU CORAZÓN de Álex de Sande. Podéis leer más o adquirir la obra en la web:www.alexdesande.com

LA MUJER DE LAS MARIPOSAS
“Ya con más tranquilidad, pasó a supervisar la posición de cada uno de sus alumnos, y subsanó la inclinación del cuello y de la cabeza de alguno, aplicándose con mayor esmero en enderezar la espina dorsal de los más sedentarios. Al llegar ante Lucía, descorrió el cortinaje, rodeó su silla, quitó el respaldo y se quedó cautivado por la penetrante fragancia a flores que impregnaba su piel. Al notar ella sus dedos recorrer con ternura cada una de sus treinta y tres vertebras, como si estuviera alineándolas, se sintió turbada, y más al empezar por las cuatro de la zona del cóccix, desde donde fluye la energía kundalini, para proseguir con las cinco de la región sacra, continuar con las cinco vértebras lumbares y realinear las doce dorsales. Por último, se recreó en las siete que formaban las cervicales hasta palpar los nervios de la espina dorsal, ejerciendo una leve presión con los pulgares en el atlas, lo que desplegó el mapa femenino de sus ocultas sensibilidades y la hizo estremecerse de alivio e incluso de placer. Un escalofrío recorrió su frágil columna vertebral y ruborizó sus mejillas. Dijo que estaba destemplada como excusa para envolverse entre los visillos. Max dio por terminada la práctica y se dirigió a la tarima. En ese instante, Lucía empezó a estornudar y de las entrañas de su crisálida salió volando un enjambre de polillas de color turquesa, lo que causó un efecto mágico, pues creyeron los allí presentes que se había producido un proceso de metamorfosis, y que la chica vestida de azul se había trasformado en una nube de mariposas celestes”.

LA MUJER DEL LOTO

MUJER LOTO

MUJER LOTO

Fragmento de la novela: QUIERO TOMAR REFUGIO EN TU CORAZÓN de Álex de Sande. Podéis leer más o adquirir la obra en la web:www.alexdesande.com

LA FLOR DEL LOTO
“Antes de hacer un descanso y levantarse para estirar las piernas, Lucía levantó la mano y comentó que le habían quedado claras las maravillosas características biológicas de dicha flor, pero quería saber por qué Max en el fondo la consideraba mágica. El maestro captó la sutileza que se escondía en la Apreciación de la pregunta. Cansado de oír tantos argumentos históricos y científicos, conectó con su vena poética y le reveló:
—La flor del loto germina en el fondo del lago, en la quietud y en la oscuridad, en la materia en descomposición, en la podredumbre de lo orgánico, es decir, de la muerte nace la vida, y se desarrolla
hasta conseguir formar algo bello y sublime. —Y la miró—. La flor asciende de las profundidades lacustres y submarinas. Y a medida que crece su tallo, busca la claridad del día hasta llegar a la superficie, emerge y se mantiene por encima del agua, sin tocar lo material, como si flotase ingrávida en el aire, sostenida por un rayo de sol. Igual que les sucede a algunas personas, que yacen en la ciénaga de la vida, en un mundo lleno de sombras, y surgen de su mísera condición humana y se elevan hacia una dimensión mística y espiritual, cada vez más luminosa cuando se les despierta la consciencia de que hay algo superior a ellos y descubren que en las entrañas de su ser hay plantada una semilla: el alma, que al germinar en el amor y la compasión siempre tiende hacia la luz.

LA BELLEZA INTERIOR

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Fragmento de la novela: QUIERO TOMAR REFUGIO EN TU CORAZÓN de Álex de Sande. Si queréis leer más o adquirir la obra, podéis visitar la página web: www.alexdesande.com

BELLEZA INTERIOR
—Lucía, apesadumbrada, le confesó—: Hay que reconocer que tienes muy buen gusto para elegir a las mujeres, ambas son espectaculares. No como yo, que soy muy poquita cosa.
—No digas eso. Eres una preciosidad. Antes me deslumbraba ese atractivo físico tan evidente, pero tan efímero, que el tiempo desgasta sin compasión al arrugar la piel y deformar el cuerpo. En cambio, ahora valoro más un buen corazón, que refleja la hermosura auténtica que se esconde dentro y no se aprecia fuera, a simple vista, pues la verdadera belleza solo se capta cuando se aprende a percibir los encantos de lo invisible.

BELLEZA INVISIBLE

Belleza invisible

Belleza invisible

Fragmento de la novela: Quiero tomar refugio en tu corazón  (Álex de Sande)   Os invito a visitar la web: www.alexdesande.com

—Lucía, apesadumbrada, le confesó—: Hay que reconocer que tienes muy buen gusto para elegir a las mujeres, ambas son espectaculares. No como yo, que soy muy poquita cosa.

—No digas eso. Eres una preciosidad. Antes me deslumbraba ese atractivo físico tan evidente, pero tan efímero, que el tiempo desgasta sin compasión al arrugar la piel y deformar el cuerpo. En cambio, ahora valoro más un buen corazón, que refleja la hermosura auténtica que se esconde dentro, pues la verdadera belleza sólo se aprecia cuando se aprende a percibir los encantos de lo invisible.

LAS MUJERES NO SE RINDEN

“NUNCA RENDIRSE ANTES DE LA BATALLA.”

LAS MUJERES NO SE RINDEN

LAS MUJERES NO SE RINDEN

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